martes, 24 de julio de 2012

HISTORIA #1 ANTECEDENTES DE LA GUERRA DE INDEPENDENCIA

CESAR SAUL GARZA LUNA 1º D  MAT: F-2438
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ANTECEDENTES EXTERNOS DE LA GUERRA DE INDEPENDENCIA
Pensamiento político de la ilustración Reformas borbónicas Independencia de las 13 colonias Revolución francesa Crisis políticas y económicas de España
Los criollos novohispanos, relegados a 2do termino por los españoles ibéricos fueron conocedores de que en Europa, específicamente en Francia, existía una corriente de pensadores que planteaba la posibilidad de otro orden de gobierno, diferente al monárquico. A lo largo del siglo XVIII, en Europa, algunos filósofos e intelectuales desarrollaron una nueva manera de explicar la realidad. Ese grupo se centro en torno a una nueva percepción del mundo que hacia de la razón humana la forma mediante la cual se debía explicar la vida misma; a esa corriente filosófica se le conoció como .
Para la segunda mitad del siglo XVIII, varios filósofos franceses habían publicado diversos ensayos en los que cuestionaban a las monarquías absolutas. Entre los mas destacados se hallaron Montesquieu, Voltaire y Rousseau.
La serie de ideas que estos hombres propagaron con mucha mesura, pero también con ironía, fueron conjuntadas en la Enciclopedia o Diccionario Razonado de las Ciencias , las Artes y los Oficios. A mediados del siglo XVIII la dinastía de los Borbón decidió modificar el estilo de gobierno que había establecido la Casa de los Habsburgo, en todo el imperio español. Por ello, inicio un proceso de reorganización para restringir los atributos que la Corona había delegado en grupos y corporaciones, y los asumió mas directamente, tanto en la política administrativa como en la economía. La pretensión básica era instaurar el   o predominio de los intereses del monarca y del Estado sobre los de los individuos y las corporaciones.
Esta reordenación política se propuso la recuperación de los poderes y una mayor participación económica de la Colonia en el funcionamiento de la metrópoli, pues España necesitaba una transformación ordenada, racional y orientada que le permitiera a la monarquía acelerar su propio desarrollo interno para poder competir con sus eternos rivales: Francia e Inglaterra. Los habitantes de las 13 colonias británicas asentadas en parte de la costa atlántica de lo que hoy llamamos Estados Unidos de América vivieron en la segunda mitad del siglo XVIII su guerra de independencia respecto a la Corona inglesa. Estos deseaban libertad religiosa, política y de trabajo, pues observaban como las tierras que ellos trabajaban rendían importantes beneficios que, por disposiciones reales, iban a parar a Inglaterra. Además, habían logrado una organización interna, que les permitía márgenes de prosperidad. 
Formaron un grupo consolidado que se rebelo contra el rey Jorge III de Inglaterra.
La guerra de independencia norteamericana fue apoyada por Holanda, Francia y España, antiguos enemigos de Inglaterra. Tras varias luchas, las tropas británicas fueron vencidas definitivamente en Yorktown, en 1781. Dos años mas tarde, Gran Bretaña reconoció la independencia de sus colonias tras firmar un acuerdo de paz en Versalles. Fueron varias las causas que llevaron a la determinación de combatir contra el monarca, entre ellas el ascenso económico de la burguesía; el aumento de una población joven que deseaba cambios políticos; las recurrentes hambrunas resultado de malas cosechas y, por lo tanto, del incremento de los precios de alimentos básicos; el evidente derroche de la nobleza y la crisis hacendaría del imperio francés.
Para tratar de subsanar los problemas económicos de Francia, Luís XVI decidió incrementar los impuestos a los sectores realmente productivos: la reacción no se hizo esperar. El malestar creció de tal manera que el monarca intento conciliar llamando a asamblea de los 3 estados. La reunión no resolvió los problemas y en el interior de la nobleza y el clero se vivieron rupturas. El 3er estado decidió llamar a asamblea general. El absolutismo se rompió. Al intentar formar una asamblea para redactar una constitución con la intención de contener los excesos de la monarquía no se llego a ningún acuerdo y surgió la rebelión popular que desemboco en la toma de la Bastilla.
El inicio del siglo XIX fue de grandes trastornos para la monarquía española. Si bien la revolución francesa de 1789 había propiciado ideas de libertad e igualdad, aceptadas por grupo liberales que surgían en la península ibérica, la realidad francesa había desembocado en otra nueva experiencia imperial, esta vez encabezada por Napoleón Bonaparte. La determinación expansionista de Napoleón lo llevo a rivalizar con Inglaterra, pero antes invadió España, hizo prisionero al rey Fernando VII y corono a José Bonaparte como el nuevo rey.
A partir de ese momento la realidad interna española evidencio la existencia de 2 poderosos grupos que persistirían por muchos años:
Los conservadores: con ideología tradicionalista; y
Los liberales: con una ideología progresista.

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